El amor de mi vida me abandonó. Es una larga historia que comenzó el 2005 con altos, separaciones y bajos pero que hace más de un mes ya se terminó para siempre. Es por eso que he decidido tomar ésta pena de amor y transformarla en motivación para adelgazar.
Sólo Dios sabe cuánto he luchado con éste placer culpable que es la adicción a la comida.
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